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Perú: Infección por HTLV-1

El virus linfotrópico humano tipo 1 (HTLV-1) es un retrovirus con amplia distribución mundial. Pertenece a la familia Retroviridae y a la subfamilia Oncovirinae. Se denomina retrovirus porque en una parte de su ciclo vital revierten los procesos normales de la transcripción de ADN a ARN.

En 1988, nueve años después del descubrimiento del virus linfotrópico de células T del humano tipo 1, HTLV-1 (por sus siglas en inglés: Human T-Lymphotropic Virus) se reportaron los primeros casos de esta infección en el Perú.

En 1989, el Instituto de Medicina Tropical Alexander von Humboldt (IMTAvH) de la Universidad Peruana Cayetano Heredia comenzó con el desarrollo de investigaciones sobre HTLV-1 en el Perú.

La infección por HTLV-1 es muy frecuente en el Perú. A pesar de que no existe ningún tratamiento curativo para la infección, se puede mejorar la atención médica de las personas infectadas a través de una consejería clara y correcta, y de un seguimiento médico adecuado.
El seguimiento médico debe priorizar la prevención y el tratamiento temprano de las complicaciones infecciosas y el manejo sintomático de los síndromes inflamatorios. Al mismo tiempo, cada diagnóstico de HTLV-1 debe ser considerado una oportunidad de prevención. En tal sentido, es crucial prestar atención a la familia: cada caso recién diagnosticado debería tener a los familiares en riesgo debidamente estudiados.

INFECCIÓN Y CARGA PROVIRAL
HTLV-1 es un retrovirus intracelular cuyo blanco principal son los linfocitos T. La concentración de formas libres del virus en plasma es sumamente baja. Por lo tanto, la transmisión se da a partir del contacto con linfocitos infectados.
El HTLV-1 es un virus que casi nunca sale de las células humanas. Por eso, a diferencia del VIH, la carga viral del HTLV-1 en plasma es indetectable.
La carga proviral es la proporción de células mononucleares de sangre periférica que contiene el ADN del HTLV-1 en su genoma. Se ha demostrado que las personas con enfermedades asociadas a HTLV-1 suelen tener en promedio valores más altos de carga proviral que los portadores asintomáticos. Sin embargo, en la medida que la evidencia sobre el significado real de la carga proviral siga siendo insuficiente, todavía no debe considerarse un marcador fidedigno de pronóstico ni de riesgo de enfermedad para un individuo infectado con HTLV-1.

PERÚ: HTLV-1 ENSAYO CLÍNICO 2017


Acta méd. peruana v.27 n.3 Lima jul./set. 2010
http://www.ins.gob.pe/ensayosclinicos/rpec/recuperarECPBNuevo.asp?ver=SP&numEc=025-16

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Paraparesia Espástica Tropical: Una de las enfermedades asociadas al virus HTLV-1 
Una de las enfermedades asociadas al virus HTLV-1, es la enfermedad neurológica denominada Mielopatía asociada al HTLV-1 / Paraparesia Espástica Tropical (un tipo de parálisis de los miembros inferiores). 
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó utilizar los nombres PET/MAH (en español: Paraparesia Espástica Tropical / Mielopatía Asociada al HTLV-1) o TSP/HAM (en inglés: Tropical Spastic Paraparesis / HTLV-I-Associated Myelopathy).

SINTOMAS HTLV-1
Los pacientes con PET presentan inflamación crónica y daño tisular. Este proceso afectaría selectivamente la porción media dorsal de la médula espinal, dando lugar a la aparición gradual y progresiva del cuadro de paraparesia simétrica con signos de compromiso piramidal.

Los pacientes aquejan ciertos signos y síntomas que son comunes e inespecíficos, que les provoca disfunción progresiva de las extremidades inferiores e invalidez. 

Algunos de ellos podrían ser considerados síntomas iniciales que preceden al desarrollo de la enfermedad tales como: dolor lumbar; paraparesia espástica progresiva, asociada con debilidad en miembros inferiores; espasticidad, contracción y rigidez de los músculos inferiores, caracterizada por sensaciones de ardor, entumecimiento, hormigueo, picor o escozor en las extremidades inferiores (piernas y pies); disestesias, que le pueden generar sensaciones táctiles desagradables o extrañas pero no dolorosas; hiperreflexia, reacción anormal y exagerada a la estimulación en miembros inferiores; disturbios esfinterianos, vejiga neurogénica, incontinencia urinaria, retención urinaria, estreñimiento; impotencia sexual y pérdida de la libido.

Estos síntomas que los pacientes presentan a menudo, como cansancio, sensación quemante, calambres, rigidez, dolor y ardor en los miembros inferiores, dolor lumbar, pérdida del equilibrio, fatiga muscular y alteraciones de los esfínteres, entre otros, perjudican el desempeño de sus actividades cotidianas, como el cuidado personal, locomoción, disposición corporal, destreza, situación, movilidad o incluso se puede considerar como una de las tareas más difíciles es el simple acto de acostarse y levantarse de la cama.
 
revistaiatreia@udea.edu.co      Universidad de Antioquia, Colombia

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¿Cómo se contagia el virus HTLV-1?
Su período de incubación puede abarcar desde años hasta décadas. No todas las personas infectadas por el retrovirus desarrollan procesos patológicos: entre el 1 % y 5 % de ellas desarrollan LTA (Leucemia/linfoma de células T en el Adulto) y entre 3 % y 5 %, MAH (Mielopatía Asociada al HTLV-1); las demás permanecen como portadores asintomáticos por el resto de la vida.
Su transmisión ocurre: por contacto sexual, es recomendable el uso de preservativos; por transfusión sanguínea, donación de órganos, de sémen o tejidos; por uso compartido de agujas o jeringas y de madre a hijo por lactancia materna prolongada.

revistaiatreia@udea.edu.co     Universidad de Antioquia, Colombia
http://www.isaudebahia.com.br/       Autr: Isa de Jesus Coutinho

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¿Qué es el Virus linfotrópico humano tipo 1 (HTLV-1)?
El virus linfotrópico humano tipo 1 (HTLV-1), se clasifica dentro de la familia Retroviridae debido a su estructura genómica, y está catalogado como un oncovirus por su patogenicidad. Fue aislado por Poeisz y colaboradores a partir de células T malignas presentes en personas que padecían un tipo de neoplasia conocida como linfoma cutáneo de células T. Actualmente la infección por el virus, que aún carece de tratamiento específico, afecta globalmente al menos a 5 a 10 millones de personas y se distribuye por todas las latitudes del mundo incluso países no endémicos, como resultado de la inmigración de portadores procedentes de zonas endémicas y de habitantes nativos que tienen relaciones sexuales con ellos. Su período de incubación puede abarcar desde años hasta décadas y su transmisión ocurre por contacto sexual, transfusiones sanguíneas, uso compartido de agujas y de madre a hijo por la leche materna.

El virus invade principalmente los linfocitos T CD4+ y CD8+, generando trastornos como leucemia/linfoma de células T en el adulto (LTA) y una mielopatía inflamatoria crónica y progresiva conocida como mielopatía asociada al HTLV-1 (MAH), caracterizada por un cuadro clínico de paraparesia espástica simétrica y alteraciones vesicales, entre otra variedad de síntomas.. Además de ser el agente etiológico de estos trastornos, el virus está relacionado con otras enfermedades, entre ellas, uveítis, tiroiditis, artritis, síndrome de Sjögren, cistitis crónica, polimiositis, carcinoma, tuberculosis, estrongiloidiasis. En el caso de estas dos últimas la relación se basa en que el virus produce cierto grado de inmunosupresión.

Su sintomatología, de difícil diagnóstico, se puede confundir fácilmente con la de otros procesos neurológicos. La  manifestación neurológica más común, del virus HTLV-1, es la paraparesia espástica tropical.
No todas las personas infectadas por el retrovirus desarrollan procesos patológicos: entre 1 % y 5 % de ellas desarrollan LTA (Leucemia/linfoma de células T en el Adulto) y entre 3 % y 5 %, MAH (Mielopatía Asociada al HTLV-1); las demás permanecen como portadores asintomáticos por el resto de la vida.

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Infección por el virus linfotrópico humano de células
T tipo 1 (HTLV-1) y paraparesia espástica.

"El virus linfotrópico humano tipo 1 (HTLV-1) genera trastornos como la mielopatía inflamatoria
crónica y progresiva conocida como mielopatía asociada al HTLV-1 (MAH), caracterizada
por un cuadro clínico de paraparesia espástica. Inicialmente, el virus fue reportado en zonas
tropicales y actualmente está presente en diferentes regiones del mundo. El HTLV-1 se puede
transmitir tanto horizontal como verticalmente y permanecer latente en los pacientes; se calcula
que de 1 % a 5 % de los infectados desarrollan leucemia/linfoma de células T en el adulto
(LTA) y de 3 % a 5 %, MAH".


revistaiatreia@udea.edu.co     Universidad de Antioquia, Colombia